González Larrauri, un siglo de brillo donostiarra


Más sobre:


Con una atención individualizada, adaptada a las circunstancias de cada cliente, y con una propuesta de joyas de máxima calidad y cuidada terminación, ha logrado integrarse en el actual mundo de la moda informal, sin descuidar la joyería clásica, de donde proviene. Sin lugar a dudas, ha sabido ganarse su lugar entre residentes y visitantes.
Sus propietarios visitan periódicamente ferias nacionales e internacionales, seleccionando piezas especiales de grandes firmas y pequeños artesanos, con la vocación de realizar una propuesta personal. En González Larrauri se elige cada pieza con criterio propio, guiados por la intuición, tratando de sorprender a la clientela habitual y a los visitantes ocasionales con anillos, broches, colgantes, pulseras y pendientes, etc.


La joyería dispone asimismo de un amplio abanico de anillos de pedida y alianzas en oro amarillo, blanco y rosa, con y sin brillantes, y en las opciones de acabado pulido, martelé, arenado y satinado.
En cuanto a firmas relojeras, trabajan con la clásica marca suiza Ebel, vinculada a la arquitectura moderna; Frederique Constant, la maison ginebrina reconocida por crear relojes de lujo accesibles; MeisterSinger, empresa alemana famosa por sus relojes monoaguja, que ha creado además una edición limitada -disponible en exclusiva en González Larrauri- dedicada a la ciudad de San Sebastián, con una inscripción, y con el skyline de la urbe grabados en la parte trasera, etc.
Suscríbete a nuestra Newsletter
Tenemos el mejor contenido de calidad turística y te lo enviamos a tu bandeja de entrada cada quince días.




