Hator Hator, BasqueMagazine celebra la Navidad contigo


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Editada en tres idiomas (euskera, castellano y francés) esta práctica guía Hator Hator 2025/26 te presenta los mejores planes para disfrutar de la Navidad en Gipuzkoa. Con el patrocinio de Turismo de la Diputación Foral de Gipuzkoa, Olentzero y Mari Domingi recorren el territorio pueblo a pueblo y comarca a comarca recomendándote las actividades y tradiciones de mayor interés. ¡Felices Fiestas!


Olentzero y Mari Domingi
Nada representa mejor la Navidad vasca que la llegada de Olentzero y Mari Domingi. Él, con su boina y su pipa; ella, alegre y luminosa, su inseparable compañera de kalejiras. Juntos recorren pueblos y ciudades, rodeados de niños, villancicos y música de trikitixa. No necesitan renos ni trineos. Caminan entre abrazos, carcajadas y el rumor de la gente que sale a la calle a celebrar.
La Navidad se vive en la calle
Desde los primeros días de diciembre, las luces iluminan plazas, mercados y cascos antiguos. Los niños y niñas cantan villancicos en euskera y castellano, con sus chalecos de lana y abarcas, mientras las kalejiras llenan los barrios de ritmo y alegría.
Gabonetako koplak
En estas fechas las calles de muchos pueblos de Gipuzkoa se llenan de voces infantiles que recorren casas y caseríos entonando canciones populares para pedir el aguinaldo. En euskera, esta tradición se conoce como Gabonetako koplak, “coplas de Navidad”.


Danzas, coros y txistularis
Los coros populares entonan melodías que cruzan generaciones, los grupos de danzas tradicionales bailan, nieve o lluvia mediante, y las calles se convierten en un escenario vivo donde la comunidad es protagonista. Por las esquinas, los txistularis marcan el compás, los tenderetes ofrecen dulces y los aromas de castañas asadas y talos recién hechos lo envuelven todo.
Santo Tomás, el latido campesino
El 21 de diciembre, Gipuzkoa vibra con una de sus celebraciones más queridas: la Feria de Santo Tomás. Su origen se remonta al siglo XIX, cuando los baserritarras bajaban a la ciudad para pagar las rentas del caserío y vender sus productos.
Hoy, en lugares como Donostia, Azpeitia, Arrasate o Irun, las plazas se llenan de puestos que huelen a invierno: quesos, miel, pan, sidra, txakoli… y, por supuesto, el tradicional cerdo de Santo Tomás. El talo con chistorra es el gran protagonista, símbolo de una fiesta que une lo rural y lo urbano y que refleja, como ninguna otra, la alegría y autenticidad del invierno vasco.
Castañas asadas y txistorra
En Navidad, las calles de Gipuzkoa se llenan del inconfundible aroma que desprenden los puestos de castañas asadas y la siempre presente txistorra, más allá del día de Santo Tomás. Entre luces, música y puestos, familias y amigos se reúnen para disfrutar de estos sabores tan nuestros, que calientan las manos y el corazón.
Al monte en familia
En Gipuzkoa muchas familias aprovechan estas fechas para subir al Txindoki, Aitzgorri, Ernio o recorrer los senderos de Pagoeta y Aralar, compartiendo paisaje, conversación y tradición. Un caldo caliente o un talo junto al fuego se convierten en el final perfecto de una jornada navideña entre montes y bruma.
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